miércoles, 15 de julio de 2009

El ómnibus

El ómnibus es el medio de transporte público que más se utiliza en Montevideo. Existen infinidad de líneas que comunican toda la ciudad. Sino posees coche propio estás casi obligado a tomar (acá no se puede decir coger) uno de estos ómnibus, y es entonces cuando te das cuenta de que tu vida corre peligro. Corre peligro incluso antes de montarte en ellos, porque mientras esperas a que llegue uno en concreto, hay muchas posibilidades de que te arroye cualquiera de los anteriores. Tras sobrevivir a esto y superar la primera prueba (no morir en la marquesina), llega la segunda que es subirse al bus. Misión semi-imposible. Muchos de ellos casi no paran por lo que hay que desarrollar una destreza especial para subir rápidamente o quedarse entre las puertas. No parece tan complicado hasta que lo experimentas. Dichos ómnibus no son como los autobuses urbanos de cualquier ciudad española (maravillosos), son como los autobuses de largo recorrido, pero con los escalones bastante más altos, nada de bajar hasta el suelo para facilitar la subida. No, la única facilidad es la barra metálica a la que hay que agarrarse para no caerse. Desde que llegue, me pregunto cómo hace la gente mayor o con problemas de movilidad para subir y bajar. Todavía no lo sé. Creo que los ancianos estan en forma por haber practicado desde siempre este deporte. Otra cosa no me explico porque es realmente complicado. No hablemos de bajar, también casi sin parar tienes que jugártela y lanzarte fuera (literalmente). Si la subida y bajada son así, os imagináis cómo es el trayecto ¿no? Entre bote y bote, curva y curva, suben todo tipo de personas que piden dinero a los viajeros, pero con mucha clase. Unos profesionales. Cantan, tocan la guitarra, reparten marcapáginas, o venden toda clase de utensilios imprescindibles como pañuelos de papel, fundas para el control remoto (mando a distancia), cajas de curitas (tiritas), etc. Pero todos coinciden en una cosa, la labia. Oradores de categoría. Menudos mítines dan, así no me extraña que el 80% de los viajeros acabe con la funda para el mando o la caja de curitas "imprescindibles y adecuadas para llevar en cualquier bolso de mujer o cartera de hombre, de varios tamaños e impermeables, un objeto que puede necesitar en cualquier ocasión, y que en el supermercado le cuesta 20 pesos y aquí se lo vendo en 10 pesos, justo la mitad. No quiero ponerles en compromiso pero es una gran oferta que no pueden dejar escapar". Obviamente nadie lee y tampoco necesitan escuchar música, para qué si llevan el teletienda incorporado.
Por cierto, los conductores colocan al lado del volante el equipo de mate. Total acá todavía no han estudiado eso de las distracciones mientras se conduce. No temáis por mi vida, sólo tomo dos ómnibus al día.

2 comentarios:

  1. Graci, me he reido la tela con el post. Nena, ten cuidado y mas te vale desarrollar pronto tus habilidades para subir y bajar del ómnibus. Besotes

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  2. Como para coger la bici en esa ciudad, si no te pilla el omnibus se te tira alguno pasajero del bus por el camino.
    Como se entere mi madre que hay teletienda en los buses y que dejan pagar con la tarjeta del corteinglés se pira echando leches a Montevideo.
    Precaución amigo conductor la senda es peligrosaaa...

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